Según un informe reciente del London Property Partners Ltd, la influencia del Brexit será determinante en el mercado inmobiliario inglés. Después del desplome del precio provocado por la crisis entre 2007 y 2008, el sector se fue recuperando de forma paulatina y segura. Era evidente que se trataba de una de las ciudades más importantes del continente.

Cuna de empresas de interés y puente de entrada a las influencias de Estados Unidos, Londres poseía las cualidades necesarias para rentabilizar las inversiones de particulares y empresas. Con las votaciones del Brexit, esta seguridad y puerta de entrada, se ha visto truncada. No está claro el papel del país en una Unión Europea que pruebe las puertas abiertas y permite una circulación de mercaderías, capitales y personas, perfecta para inversores.

El sector inmobiliario Londinense tiene que atravesar un duro período de reajuste que le dejará en un lugar distinto del actual. No será polo de atracción de empresas europeas, no seguirá siendo está urbe cosmopolita, será una ciudad encerrada en una isla. El proteccionismo de su gobierno la relegará a un punto distinto del inicial, por el momento los inversores y amantes de esta urbe tendrán que esperar para obtener beneficios o maximizar sus inversiones.